31.1.09
Arquitectura Social
Otro blogger con talento esperando ser descubierto.
¿Seguridad? No, Gracias

¿Qué pensás al escuchar hablar sobre la “seguridad laboral”?
A mi mente se viene la imagen de un teléfono antiguo, o de un televisor en blanco y negro.
Yo creo que para nuestra generación, que hace pocos años entró al mundo laboral, pensar en la seguridad laboral es como pensar en los televisores en blanco y negro.
Hasta me animo a decir que el discurso de nuestros padres y abuelos puede ser aplicable para ambos conceptos.
“Cuando yo tenía tu edad, mirábamos televisión sin color”
“Cuando yo tenía tu edad, uno entraba a trabajar en una empresa y se quedaba allí por muchos años”
Con toda la habladuría que hay actualmente sobre la crisis, los despidos y demases, el tema de la seguridad laboral está más presente que nunca.
¿Me despedirán?
¿Cómo haré para conseguir trabajo si me despidiesen?
¿Cuánto tiempo estaré sin trabajo si me despiden?
Estas son algunas de las preguntas que muchas personas se están haciendo actualmente. Todas muy comprensibles teniendo en cuenta el grado de incertidumbre que se vive en las empresas y en los medios.
Pero he aquí la diferencia. Yo creo que el grado de preocupación que vive nuestra generación con el tema de la seguridad laboral, es mucho menor que el de generaciones anteriores. Y esto no tiene que ver con tener hijos y tener que aguantar una familia. Yo creo que es una diferencia generacional más, como tantas otras. Hace 30 años un adolescente de 20 años esperaba de la vida cosas como un título universitario, una familia, un empleo seguro, etc. Hoy, nosotros esperamos algunas de esas cosas, y otras no.
Vimos toda una generación sufrir ya dos grandes crisis económicas en esta década, sabemos que ya no existe la dichosa “seguridad laboral”. Existe el PRESENTE LABORAL. Saltar de un trabajo a otro, tan propio de nuestra generación, puede ser visto como inconstancia para las generaciones anteriores, cuando para nosotros es parte de la vida, es parte del trabajo, y muchas veces, es adelantarse a lo inevitable. Por ejemplo, si yo trabajase hoy en la industria automotriz, no dudaría en buscar otro empleo. Por mucha seguridad laboral que me prometan.
Si para nuestros padres la seguridad laboral fue parte de su vida, la inseguridad laboral es parte de la nuestra. Y he aquí el punto clave:
¿Es la inseguridad algo malo?
Seguramente alguien conservador va a decir que con la inseguridad vienen los miedos, los riesgos, los problemas. Yo voy a decir que con la inseguridad viene el desafío, las oportunidades, las novedades y el aprendizaje. Te recomiendo asimilar el segundo punto de vista, es mucho más tranquilizador, pero es tu decisión.
Se vienen tiempos complicados, arduos, agitados, inciertos.
O…
Se vienen tiempos emocionantes, llenos de retos y posibilidades para algo mejor.
Cuestión de puntos de vista.
A fin de cuentas: Nuestra generación no le tiene miedo a la inseguridad laboral, porque nunca esperamos la seguridad.
28.1.09
5 Preguntas para Hacerse Seguido

27.1.09
Lo que aprendí en francés, además de français (Segunda parte)

Time out
Algunos posts que tengo en mente para estos días:
-Lo que aprendí en francés, además de français (segunda parte)
-Revelaciones, enseñanzas y epifanías de mi viaje familiar en la costa.
-Equilibrio entre ambición y conformismo, la clave de la felicidad.
-Mi primer podcast (video hablado)
Y ponerme al día con sus blogs!
Saludos a todos!
22.1.09
Lo que aprendí en francés, además de français (Primera parte)

Las palabras no importan.
Si hay algo importante que me puedo llevar a mi casa después de un casi un mes de clases intensivas, no es como saludar en francés o como se dicen los meses y las estaciones. No, si hay algo importante para incorporar es que las palabras no importan.
Hace un tiempo hablé sobre esto. Pero estas clases me lo confirmaron. ¿De qué otra manera me pueden explicar que sin saber NADA de un idioma, la comunicación haya sido posible? Mi profesora es francesa, y no habla en castellano al menos que la amenacen con un arma. Pero aún así, puedo comprender sus órdenes, explicaciones y hasta sus chistes.
Esto es algo muy importante que debemos comprender para ser buenos comunicadores. Y hoy en día, todos debemos ser buenos comunicadores.
Comunicar es transmitir.
Es transformar.
Es persuadir.
Hagas lo que hagas, elijas lo que elijas, deberás persuadir gente en tu camino. Deberás hacerles ver porque tu visión y tus ideas son correctas. Y esto se logra comunicando. Los gestos, el tono, la pasión, todos son elementos hacen una buena o mala comunicacion.
Todo esto salió a la luz en estas clases de francés. Mi profesora se especializa en una buena gesticulación, entonación, pero sin cambiar las palabras, y aún así el mensaje llega. Entonces podemos ver que si mejoramos nuestras habilidades en estas facetas, podemos hacer llegar nuestro mensaje de ua manera mucho más efectiva. Dicho de otro modo, si a las palabras le sumamos una buena persuasión, tenemos una combinación explosiva.
El COMO es más importante que el QUE. En francés, castellano y japonés. Dominalo, y tu mensaje podrá llegar sin importar las palabras.
¿Qué opinás al respecto? ¿Te considerás un buen comunicador? Contame de algún momento que recuerdes que las palabras no tuvieron importancia. Será un placer escucharte.
21.1.09
Algunos que se animan
Al menos crean algo nuevo, y me puedo ir con algo interesante a mi casa.
Responder siempre es más fácil.
Preguntar, no tanto.
20.1.09
No hay Marca sin Corpiño

16.1.09
Mitad Lleno, Mitad Vacío, y los Tristes del Medio

No dudarás

15.1.09
Sobre sapos y pozos

Un sapo sabe porque no encaja en algunos lugares. De hecho, generalmente elige no encajar.
Un inadaptado cree que la culpa la tienen los otros.
Un sapo se hace cargo de su parte de la culpa.
Un inadaptado, para encajar, trata de ser alguien que no es.
Un sapo entiende que uno no está hecho para encajar en todos lados, y no va a intentar ser alguien distinto para hacerlo.
Por ejemplo, yo entiendo que si en mi trabajo actual no encajé en la faceta social (los “after”, las salidas, los cumpleaños) es porque tampoco intenté. Nunca pude dividir con demasiado éxito el aspecto social del laboral en ninguno de mis trabajos anteriores. Mantengo marcados los límites (tal vez demasiado). Esto no quiere decir que no pueda hablar con mis compañeros de trabajo, sino que cuando se trata de mi vida social, de mi tiempo libre, me cuesta no elegir a mis amigos de la vida, de la facultad, etc. para ocupar esos momentos.
Por lo tanto, no puedo esperar recibir un trato distinto. Si yo no hago un esfuerzo para socializar, no puedo esperar que todos quieran salir o hablar conmigo. Uno recibe lo que da. Y así debe ser, yo fui bastante conciente al decidir mantenerme apartado de la vida social afuera del trabajo. Elegí ser un sapo.
.
¿Tienen derecho a ofenderse las personas cuando escuchan que alguien dice no pertenecer a su grupo?
Está claro que nadie piensa “este no es mi lugar” porque sí. Uno lo dice con las correspondientes críticas, que por cierto suelen no agradar. Pero todavía me falta conocer a alguien que haya dicho “este no es mi lugar NI TAMPOCO EL TUYO”. Uno no pretende arrastrar a nadie al cambio de pozo, ni que el otro comparta las opiniones de porque se siente de un pozo distinto.
Cuando me cambié de carrera y de universidad algunos años atrás, lo hice explicando mis críticas hacia la institución y la carrera. Y muchas personas se enojaron. Los que no se enojaron, intentaron convencerme de que no tome esa decisión. Hubo variadas respuestas, pero en general quisieron mantener las cosas como estaban, ya sea por enojo o convencimiento.
¿Por qué? ¿Con qué razón?
¿Por qué se enoja la gente cuando le decís que no pertenecés a su mundo?
¿Por qué trata de convencerte la gente de que te mantengas donde no pertenecés?
13.1.09
Saliendo del pozo

Cuando estás enojado.
Cuando estás triste.
Cuando estás estancado sin ideas.
Cuando estás aburrido en tu casa.
Cuando estás aburrido en el trabajo.
Cuando estás en una relación sin sentido.
Cuando querés una relación.
Cuando estás en un trabajo sin sentido.
Cuando querés un trabajo.
Cuando no tenés nada para hacer.
Cuando tenés demasiado para hacer.
Cuando sentís que falta emoción.
Cuando sentís que algo te supera.
Cuando sentís que estás para algo más.
Yo acabo de descubrir que para salir, escribo en el blog.
Y vos, ¿qué hacés para salir del pozo?
Que vuelvan los poemas

9.1.09
Malcriados por los suizos

Me quedé pensando en el post anterior...
Una Victorinox, te saca de un apuro. Pero no creo que tengas tantos apuros como para necesitarla.
Si necesito cortar, busco mi cuchillo, que no tiene lupa ni escribe ni sirve para coser.
Si necesito escuchar música, busco mi reproductor mp3 diminuto, que no lleva pilas y es de marca confiable en la industria tecnológica.
Nadie quiere al "promedio en todo, excelente en nada". Todos queremos lo mejor.
Cuidado con ser una Victorinox humana. Ni hablar de tu negocio...
Algo es más que todo

Recién pasé por un local que en su toldo decía:
"Internet - Locutorio - Regalería - Bijouterie - Bazaar - Confitería"
No había nadie adentro.
Más temprano, fui a comprar mis libros de francés a una librería llamada "El Libro Francés".
Yo no se cuanta gente anda comprando literatura francesa, pero seguro que menos que las que buscan una bijouterie, un regalo, un café, un locutorio o un bazaar.
Aun así, había gente siendo atendida y casi no le quedaba stock del libro que fui a comprar.
En el mundo ultra-competitivo de hoy, solo sirve ser el mejor..............en algo.
Tratá de ser todo, y no vas a ser nada.
PD: Pura lógica Godin, qué haríamos sin él...
Seguí así...

Seguí tirando frases genéricas a las mujeres en los boliches.
Seguí predicando con el "prestigio" y no con el esfuerzo para que los demás te escuchen.
Seguí pidiendo anter de dar.
8.1.09
22 Hipocresías

7.1.09
Enseñanzas de una chica de campo del siglo XIX

5.1.09
Cuidado con el regalito en el arbolito
Cuando tenía 4 años, y era el único niño de la familia, mi tío me trajo mi primera consola de Estados Unidos. Recuerdo el momento como si hubiese sido ayer. Lo que recuerdo también, es que no tenía ni las más remota idea de QUÉ era lo que me acababan de regalar. ¿Por qué habría de tenerla? No solo era muy chico, sino que los videojuegos simplemente no eran masivos aún. Todavía se jugaba a esta otra consola. Luego, ocurrió lo obvio, me hice un fanático, y puedo decir que juego a los videojuegos desde que tengo memoria.
Pero jamás reaccioné como los niños, y no tan niños, del video (el rubio gordito con gorro de Papa Noel y la grandulona asiática me helaron la sangre).
¿Por qué ocurre esto? ¿Cuál es la diferencia entre la percepción y satisfacción del regalo de una consola nueva para una persona generación Y, con la de estos chicos de la siguiente generación "Z"?
Seth tiene su opinión, con la que estoy de acuerdo. Eso es marketing (me gusta la definición de marketing de Jeremiah Owyang). Un marketing que tal vez no se dirigía hacia el mercado de los videojuegos de la misma manera 15 años atrás, pero que se dirigía hacia juguetes y dibujos animados. Resumiendo, nadie escapa del marketing de su generación. Hasta aquí, no creo estar descubriendo nada nuevo.
Pero mi inquietud no pasa por el producto socialmente impuesto como necesario, ya sea una consola de videojuegos, una fiesta de 15, o un viaje de egresados ("productos" que considero que tienen el mayor marketing para los niños y adolescentes en la actualidad), sino por una simple pregunta:
¿Y después qué?
¿Qué hay después de que me regalaron la Wii, después de mi fiesta de 15, después mi viaje de egresados? Cualquier adulto, y varios adolescentes maduros, saben que después viene lo más importante, lo más desafiante y enriquecedor. La independencia, libertad, responsabilidades, elecciones y consecuencias. Pero este marketing desmesurado (y por favor no confundir marketing con publicidad) está creando generaciones que tienen como ÚNICO interés adquirir ese producto o vivir esa experiencia.
Yo estoy a favor de "vivir el momento", pero sin perder de vista el norte. El problema de aceptar estos momentos y vivencias como lo único que queremos hacer, es que los jóvenes que están saliendo quedan patas para arriba cuando empieza su arduo camino de adultez. Y si lo digo, es porque yo también lo viví, y también sufrí sus consecuencias. Hoy, mirando atrás, me arrepiento de haberme interesado solo en disfrutar la diversión en mi secundaria y no plantearme que se asomaba más allá.
Decimos que está bien "no tener idea que nos gusta" a los 16 años, cuando me parece algo muy negativo. Se debería fomentar un poco más a los adolescentes a que averigüen que quieren hacer antes de estar con las horas contadas. No hay que obligarlos, sino apoyarlos a que puedan explorar sus intereses.
Cuando veo a esos chicos sobredimensionando el regalo que acaban de recibir, entiendo que ellos ni saben qué es lo que tienen en sus manos. Lo único de lo que están seguros es que si nolo tienen, quedan mal parados frente a los otros. Ese el poder del marketing. Y esa es la irresponsabilidad de la que todos participamos cuando apoyamos esa presión comercial desmedida.
La alegría de esos chicos no es felicidad. Es alivio.
Hace un mes aproximádamente asistí a una fiesta de 15 (6 años después de la última a la que había ido, primera del lado de la "gente grande") y mis temores se hicieron realidad. Los rumores se verificaron. Una fiesta de 15 ya no es un cumpleaños. Es un show. Y el marketing y la presión social ha generado en la mentalidad de las quinceañeras, un efecto "bola de nieve" de querer superar cada una con un show mayor a la fiesta anterior (hoy las fiestas de 15 mueven más dinero por año que los casamientos). Esto genera una parva de adolescentes egocéntricas y "momento-céntricas". Si a alguien le parece que esto está bien, por favor, hágamelo saber.
Lo mismo va para los viajes y fiestas de egresados. El nivel de autodestrucción física al que llegan los adolescentes en esos momentos, son espeluznantes. Y esto ocurre porque no pueden ver más allá. Si el mundo se terminase mañana, tal vez yo también experimentaría sin temor a las consecuencias. Pero eso no ocurre, la vida sigue, y esa forma de pensar de los próximos a recibirse SÍ tiene consecuencias.
La vida debe enfocarse en procesos, no en momentos. SIN IMPORTAR LA EDAD. Está bien tener una Wii, e irse de viaje de egresados, pero no está bien que se permita la creencia de que eso es lo único en lo que deben pensar en esos momentos de sus vidas. Tampoco está bien que los adultos les celebren su desmesurado momento-centrismo, porque les están fomentando esa imaginaria línea divisoria entre el antes y después de los 18 años. La vida es una sola, no se divide por momentos, y como empleamos nuestro tiempo y como tomamos nuestras decisiones afecta nuestra manera de ver las cosas en el futuro.
Después pretenden que los chicos sepan que quieren hacer cuando salen del colegio…
Soy conciente de que hice un análisis tal vez demasiado grande o fino de un video que no daba para tanto, pero la idea ya estaba desde antes, este video fue simplemente el disparador.
Me encantaría escuchar sus opiniones al respecto. ¿Cómo ven a la juventud hoy en día, con sus intereses y futuro?
Muchas gracias por tu tiempo!
4.1.09
Pestañazo

Acabo de terminar de leer Blink: The Power of Thinking without Thinking y tengo que decir que es uno de los libros más refrescantes que he leído en los últimos tiempos. Recomendaciones de que lo lean aparte, este libro es fenomenal en su intento (y logro) de desafiar supuestos tradicionales, como su autor nos tiene acostumbrados.
Básicamente, Malcom Gladwell (de quien también les recomendé este otro libro) nos demuestra mediante muchos casos y estudios, que el poder de la primera impresión e intuición, es igual de valioso y puede tener la misma razón que el pensamiento "meditado". De hecho, muchas veces el pensamiento con tiempo de sobra, nos lleva a decisiones erróneas debido a que consideramos tanta información, que mucha termina siendo innecesaria.
Personalmente, esto es algo que siempre consideré cierto, especialmente en lo que se refiere a las relaciones, donde creo que con muy poco análisis podemos saber si esa persona es compatible con nosotros o no. De todos modos, poder verificarlo mediante palabras de Gladwell, es tranquilizador.
¿Vos qué opinás? ¿Crees que el "no pensar" puede llevar a mejores decisiones que el pensar?